Una foto pequeña que ven todos los días
La foto de LinkedIn la mira alguien que te busca. La del trabajo la ven compañeros y clientes cada vez que escribes en un hilo o mandas un correo. Casi siempre aparece diminuta, en un círculo, y a veces sin que hayas elegido nada: con las iniciales o con una imagen heredada de otra cuenta.
Por eso no sirve la misma foto que para un currículum. Un retrato con mucho aire alrededor se convierte en una mancha, y un plano de medio cuerpo deja la cara del tamaño de una lenteja. Lo que funciona es una cara grande, de frente o ligeramente girada, con luz sobre ella y un fondo sin detalles.
Dónde aparece tu foto y qué le pasa
No hay una cifra oficial de píxeles para cada sitio, así que esta tabla describe el comportamiento habitual y deja los números para la sección siguiente.
| Dónde | Quién la ve | Cómo se muestra | Qué conviene |
|---|
| Bandeja de correo (Gmail, Outlook) | Quien recibe tus mensajes | Círculo muy pequeño junto al nombre | Cara que llene casi todo el círculo |
| Chat de equipo (Teams, Slack) | Compañeros y, a veces, invitados externos | Círculo o cuadrado pequeño en cada mensaje | Primer plano con fondo liso |
| Videollamada con la cámara apagada | Todos los asistentes | Imagen grande en el centro del recuadro | Foto nítida, sin restos de otra persona |
| Directorio o web de la empresa | Cualquiera con el enlace | Cuadrado o vertical, junto a un cargo | Cabeza y hombros, como el resto del equipo |
| Firma de correo | Quien recibe el mensaje | Muy pequeña, a veces bloqueada por el cliente de correo | Solo si la empresa la pide |
| LinkedIn | Reclutadores y contactos | Círculo en la cabecera y miniatura en las búsquedas | La misma foto que en el trabajo |
La última fila es la que más se descuida. Si en el chat apareces con una foto y en LinkedIn con otra, cuesta reconocerte. La foto para LinkedIn y la del trabajo pueden ser la misma con otro recorte.
La prueba del tamaño de uña
Reduce la foto hasta que mida lo que una uña en la pantalla del móvil y contesta tres preguntas.
- ¿Se distinguen los ojos y la boca?
- ¿Sigues pareciéndote a ti, o solo se ve una silueta?
- ¿El fondo compite con la cara?
Si alguna respuesta es no, la foto necesita un encuadre más cerrado, no un filtro. Unas gafas de sol o un grupo recortado a mano suelen fallar esta prueba. Las comprobaciones previas a subir una foto sirven también aquí.
Qué medidas están publicadas
Buscando requisitos para esta guía encontramos poco material oficial. Lo que sí se puede citar:
- Slack: su ayuda pide una imagen de al menos 512 × 512 píxeles y de no más de 1024 × 1024.
- LinkedIn: su ayuda recomienda una foto profesional y afirma que quienes tienen foto reciben hasta el doble de visitas al perfil, pero no da medidas en esa página.
- Teams y Zoom: no hallamos una cifra oficial. Las cifras que circulan en guías de terceros no tienen respaldo oficial de Microsoft ni de Zoom, así que no las damos por buenas.
Con esos datos, la salida prudente es una imagen cuadrada de al menos 512 × 512 píxeles, con la cara centrada. Cumple el único mínimo publicado y deja margen para que cada herramienta la recorte en círculo.
Gravatar y otras fotos que se cuelan solas
La ayuda de Slack avisa de algo que sorprende: si el correo de tu cuenta coincide con el de una cuenta de Gravatar, esa imagen pasa a ser tu foto de perfil. Para cambiarla tienes que subir una nueva en Slack. Conviene comprobarlo en cuentas antiguas.
Quién decide la foto: tú o la empresa
Una cosa es elegir tu avatar en el chat y otra que la empresa publique tu imagen en su web. En España, la AEPD sancionó con 5.000 euros a un despacho de abogados que había publicado en su página corporativa el nombre y la foto de sus trabajadores sin pedirles consentimiento. Según el resumen de ECIJA, la agencia entendió que posar en una sesión de la empresa o tener la foto en LinkedIn no equivale a consentir su uso en la web.
Ese caso trata de una web pública; no hemos encontrado un análisis equivalente para el chat interno, así que no afirmamos nada sobre él. Si tu empresa te pide una foto concreta, pregunta a recursos humanos para qué se usará y dónde se publicará.
Errores que se repiten
- Usar una foto de vacaciones o de una boda recortada.
- Poner el logotipo de la empresa en lugar de la cara en un perfil personal.
- Cambiar de foto en cada herramienta, de modo que nadie te reconoce de una a otra.
Si no tienes una foto que pase la prueba
Profilfoto KI crea retratos fotorrealistas a partir de tus propios selfies, en estilos como Business Studio o LinkedIn Modern, sin cita en un estudio. El primer retrato es gratuito y lleva marca de agua, para que compruebes si te pareces antes de comprar. Los paquetes son un pago único, sin suscripción: 2 fotos por 4,99 €, 12 por 29 € y 40 por 79 €. Cada vez se eligen de 1 a 10 selfies. Los selfies se guardan en Frankfurt y se borran de forma automática como máximo a los 90 días. No es una foto de pasaporte ni de carné.
Preguntas frecuentes
¿Es obligatorio poner foto en Teams o en el correo del trabajo?
Depende de la empresa. Las herramientas permiten dejarla vacía con tus iniciales, pero algunas organizaciones piden foto en el directorio interno. Lo más sencillo es preguntar a recursos humanos o a informática.
¿Qué tamaño tiene que tener la foto de perfil de Slack?
La ayuda de Slack pide un mínimo de 512 × 512 píxeles y un máximo de 1024 × 1024. Para Teams y Zoom no encontramos una cifra oficial.
¿Puedo usar la misma foto de LinkedIn en el trabajo?
Sí, y es lo más práctico para que te reconozcan. Si en LinkedIn tienes un plano algo abierto, ciérralo un poco para que la cara se vea bien en un círculo pequeño.
¿Puede mi empresa publicar mi foto sin preguntarme?
Para su web pública, la AEPD ha sancionado a una empresa por hacerlo sin consentimiento expreso. Para usos internos no hemos hallado una resolución concreta, así que conviene preguntar.
¿Sirve una foto creada con IA para el trabajo?
Puede servir si te reconoces en ella y tu empresa no lo prohíbe. Compárala con una foto real tuya antes de subirla.
Fuentes consultadas el 1/11/2026